viernes, 13 de mayo de 2011

Carta para mi donante

Mañana es mi cumpleaños… y voy a celebrarlo gracias a mi donante.


Este cumpleaños lo celebro teniendo dos madres: la que me dio la vida, me cuidó, me arrulló; quien en los últimos meses ha vuelto a bañarme como cuando era niña y, como cuando era niña, se acuesta a mi lado cuando sabe que tengo miedo. Pero hoy quiero hablarle a mi otra madre, sólo que… no sé cómo se llama.

Para ella es ésta carta porque me regaló otra oportunidad para seguir viviendo el día que decidio ser donante de médula ósea.

Me gustaría que hubieses estado ahí cuando entraron los hematólogos en la habitación con una gran sonrisa, (que no había visto nunca durante mis ingresos en el hospital). Por fin una buena noticia: ¡un donante!

Los médicos hablaban; yo los oía pero era incapaz de escucharles. Sólo recuerdo palabras y términos complicados que ya los había escuchado antes, pero no los decían con tanto entusiasmo como lo hicieron ese día. Tuve que pedirles que me repitieran todo de nuevo.

Cuando nos quedamos solas en la habitación quisimos comunicarle a todo el mundo la buena noticia; mi madre estaba eufórica, por primera vez la sentencia era a mi favor; ésta vez sus lágrimas eran de alegría.

Quiero que sepas que tu gesto generó una luz tan brillante que no sólo iluminó la habitación, también iluminó mi vida. De no haber aparecido esta oportunidad en mi camino hoy no estaría aquí. Gracias a tí volví a nacer, y conmigo también nacieron proyectos nuevos… tuve tanto tiempo para soñar mientras esperaba en el hospital.

Mi deseo de cumpleaños es conocerte. Con mucha frecuencia pienso en ti, me gusta imaginar que te conozco, que te comparto mis secretos y mis proyectos.

En el cajón de mi buró tengo guardado un discurso, o lo que te diría si pudiera mirarte a los ojos; otras veces pienso que quizás me quedaría callada pues no creo que existan  palabras suficientes para expresar todo lo que siento… entonces libero mi gratitud mirando al cielo pidiéndole a Él que derrame sobre tí infinitas bondades.

Cómo agradecer que me hayas dado vida, en vida. Vida, eso es lo que me espera en adelante.
¡Gracias! No terminaré de decirlo nunca, cada mañana al despertar te digo gracias, cada noche antes de dormir te digo gracias.

Qué pena me da no saber tu nombre, que pena no poder tomar tus manos, que pena no poder besar tu frente…

Te deseo un mar de calma, de salud, de alegría, de esperanzas y de sueños cumplidos. Deseo que la vida te colme de felicidad, de dicha, de gozo ¡y de vida!


Con todo mi amor.


Tu receptora.

Próximamente...

Para todos los lectores y buenos amigos que me han reclamado por la falta de publicaciones. Estoy en un proceso de metamorfosis, e intentado por todos los medios posibles no ser tan dura y tan crítica; juro que lo estoy intentando.

Por otro lado, mi estilo es de análisis y crítica, razón por la cual no he logrado escribir media cuartilla. De sobra tenemos escritores de novelas y de historias fantásticas. De sobra también tenemos periodistas mordaces e irónicos, amarillistas y protestantes.

El caso es, que lo mío, lo mío es el análisis. Por eso observo, analizo y escribo. Así de fácil.

Aquí los espero muy pronto, para seguir compartiendo mis ideas y mis puntos de vista...

lunes, 7 de marzo de 2011

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER… ¿DEBERÍAMOS CELEBRAR?

Ésta semana escuché que en México cada día mueren más mujeres por consecuencias de la violencia y por la violencia misma, que por todos los tipos de cáncer; que en otros países especialmente de África y Oriente no se clasifica como delito cuando los hombres matan a las esposas o hijas, porque lo consideran una medida de disciplina y no un asesinato. 
Mi análisis me llevó a buscar los orígenes de la violencia contra las mujeres. Menos mal que sólo tuve que regresarme unos diez mil años, y que aún recuerdo todo muy bien, porque sé, que yo estuve ahí.

Hay una teoría que me gusta, porque asegura que las que propiciamos abandonar la vida de nómadas y establecernos como sociedad fuimos nosotras. Esta teoría dice que las mujeres en estado avanzado de gestación y las que teníamos hijos pequeños, al no poder seguir la marcha detrás de la manada nos establecíamos temporalmente en cuevas para parir y, dar  tiempo a los pequeños de crecer.
Así descubrimos que era mucho más cómodo hacer pie de casa que andar de caza, dijimos: de aquí soy…
En ese momento nos volvimos “la señora de la cueva”.   La adaptamos, la acondicionamos y la decoramos; al mismo tiempo descubrimos que podíamos cultivar hortalizas, también aprendimos a criar animales de corral para hacer variada nuestra dieta y, adaptamos todo en nuestro entorno a nosotras y a nuestra nueva forma de vida.

Las mujeres nos agrupábamos en pequeñas comunidades (matriarcados) y los hombres  en grupos de cazadores nómadas con quienes negiciábamos e intercambiábamos productos; toda clase de productos. Hasta aquí de la familia nada de nada, por esta razón la vida en ése momento de la historia era perfecta, tan perfecta como podía serlo.

Pero, ¡siempre hay un maldito pero! empezamos a ser objeto de robo, de rapiña, de sometimiento y de abusos de grupos de machos haraganes. Recuerden que aún éramos muy primitivos, (si hoy lo somos, como sería en ese tiempo).

A alguna mujer se le ocurrió la descabellada idea de que, si lográbamos convencer a los hombres (a los buenos), de que los necesitábamos al grado de ser indispensables para nosotras, de que era importante para nuestro bienestar el que nos protegieran, quizás ya no padeceríamos abusos. Obviamente ésta  mujer estaba en un estrado de pánico, angustia y desesperación, o sea, estaba traumada y, contagió al grupo entero. Trauma severo que fue causado por los abusos y los sometimientos de los cuales fue víctima muchísimas veces, tantas como se puedan acumular a lo largo miles de años de evolución.

Solución: Machos para protegernos de los otros machos, ¿no suena ilógico?


Ahora querida amiga, dime:¿Como convencer a un macho que es libre, que no necesita nada, que va a visitar a cuanta comunidad le place para dejar sus genes repartidos por todo el territorio; de que lo deje todo para venir a cuidar una cueva con algunas hembras, llena de niños y un corral con unos cuántos animalitos? Cuando en realidad él no necesita establecerse, a él todo le va perfecto.

Y como no hay una sola cosa que no logremos las mujeres: lo convencimos… y él llegó a casa y se instaló. No sin antes entregar una larga lista de condiciones: decidió que sólo protegería a los pequeños que tuvieran sus genes, en adelante él tomaría las decisiones, la organización, la economía y, bueno, yo podría continuar… pero recuerda que son miles de años de historia, así que lo resumiré todo en una sola palabra: sumisión.
Nosotras, las mujeres que habíamos creado todo, les concedimos la propiedad, la exclusividad y el control de todo. Qué triste realidad.

¿Verdad que está cañón?, ¿Verdad que duele?

Lo que a mí en particular me duele no es el hecho de haberlo integrado a nuestra comunidad, al contrario. Lo que verdaderamente me duele y tengo que gritarlo, es que: ¡nosotras también nos tragamos esa maldita mentira! ¡Lo convencimos, pero nos convencimos!
Y diez mil años no han sido suficientes para recuperar la memoria, ¡para que nos caiga el veinte!

¿Por qué continuamos dispuestas y de rodillas ante un hombre sólo para que nos proteja?

¿Por qué seguimos educando a nuestras hijas para que busque un buen marido que las mantenga?

¿Por qué seguimos educando a hijos machos, golpeadores y prepotentes, o atenidos y haraganes?

¿Por qué justificamos la infidelidad y promiscuidad en los hombres, y la condenamos en las mujeres?

¿Por qué las mujeres tratamos tan mal a las mujeres?


¡Por qué rayos!... ¿¡Por qué!?  Por favor, haz un alto en tu camino y pregúntate: ¿por qué lo seguimos haciendo?


Hoy en mi corazón pongo un moño blanco en memoria de cada una de todas las mujeres que hemos tenido que sufrir las consecuencias de esa mala, muy mala decisión que se tomó en un momento de pánico, angustia y desesperación. Lo único que consuela a mi corazón desgarrado de dolor, es saber que ellos saben; los hombres saben perfectamente que si un día recuperamos la memoria tomaremos el control…
Y volverá a ser todo perfecto, tan perfecto como pueda serlo.

¿Ahora ves por qué no quieren que recuperemos la memoria? Ahora ves por qué algunos hombres necesitan golpear, humillar, difamar y hasta asesinar a esa mujer que tienen al lado. Porque ella tiene el poder, y si decide, puede recuperarlo todo.
Te pido por favor que nunca tomes decisiones en estado de pánico, angustia y desesperación, porque pueden tener consecuencias desastrosas.




Me parece que contribuir a que se celebre un día internacional para honrar a la mujer, es aceptar que somos sujetas de consideración, débiles e incompetentes.
No creo que a la Reina de Inglaterra le beneficie en absoluto y, tampoco creo que a las mujeres del Islam les garantice un mejor futuro nuestra gran celebración.

La vida de las mujeres que han aceptado vivir en un esquema de violencia y sumisión sólo cambiará cuando cada una de ellas recupere su memoria y diga: ¡basta!


Cuando cada una de nosotras diga: ¡basta!


¡Que la fuerza del amor y  la buena memoria nos acompañen siempre!

Marina Saucedo Mondragón
Publicado el 10 de marzo de 2009  (MARINA AZUL CELESTE)

viernes, 11 de febrero de 2011

Entre el amor y los instintos

Hace unos días estaba haciendo fila para efectuar un pago y, mientras esperaba no pude evitar poner atención a la conversación de dos jovencitas que estaban adelante. Se quejaban de lo mucho que han entregado su corazón (y algo más), y de lo poco que han recibido a cambio de su amor. Sonreí al escuchar la convicción con la que  creían en la fidelidad. No cabe duda; la inocencia no es siempre una virtud. 

¿Por qué nos enamoramos?
Absolutamente todos los seres humanos hemos cursado por un estado de intoxicación causado por la gran cantidad de hormonas que produce nuestro cuerpo; se desencadena  cuando alguien nos gusta. La expresión: hacemos química, es la forma más precisa de definir el acto intencionado de haber seleccionado a un incauto y, que éste nos haya correspondido con señales, mensajes y conductas que nos llevarán a realizar una práctica de campo: noviazgo.
Si resulta, se establecerá una relación duradera en la que ambos buscarán lo mismo: hacer perdurar sus genes y preservar de la especie.
Imagino tu reacción. Sí, aún somos animales (algunos más que otros). Nuestro cerebro y su gran inteligencia le encontraron un nombre bonito a este proceso para no vernos tan cavernícolas: enamoramiento.  
El enamoramiento es un estado de adicción que puede durar desde unos cuantos días hasta unos siete años, aunque algunos suertudos aseguran que pueden ser diez. Pasado éste tiempo se terminan las reacciones químicas que nos ocasionan el nerviosismo, la ansiedad (mariposas en el estómago) y el estado de felicidad.  
Al sentir que ya no hay química, simplemente partimos en busca de otro ejemplar, es decir, de una persona diferente. Los noviazgos son sólo ensayos para encontrar a un compañero, o compañera permanente.

          Exclusividad sexual, ¿es posible? 
      
Un amigo genetista me platicaba que en nuestra estructura genética no hay ninguna información que indique que estamos hechos para ser monógamos; de hecho para una hembra el tener descendencia de varios machos garantiza la salud, sobrevivencia  y permanencia de su prole. Un macho está diseñado para que sus genes se dispersen, por eso es tan importante para ellos ir tras varias hembras a la vez, y mientras más jóvenes sean ellas, ofrecen más garantías de salud y procreación. Todo visto desde el punto de vista de la preservación de la especie; obvio hoy es diferente, porque hace miles de años que dejamos de ser simios.

          ¿Cuándo nos pusimos el yugo de la monogamia?
      
Cuando el hombre dejó de ser nómada y se estableció para cultivar, decidió que sólo se haría cargo de los hijos que tuvieran sus genes, así se instituyó la familia y, así surgieron las sociedades. Después las religiones (y  se fastidió  el asunto).
La idea de fidelidad como pacto de exclusividad sexual existe sólo en la mente de los individuos;  si no me crees, busca en el diccionario la definición de fidelidad.

           ¿Qué onda con la virginidad? 
     
Todas las culturas, de todo el mundo y de todos los tiempos crearon deidades, seres supremos a los cuales solicitar su  protección, instrucciones y concederles la imposición de castigos.   Es para evitar la furia de los dioses y congratularse con ellos que se desarrollan rituales con el propósito de rendirles culto; al mismo tiempo que se  establecen normas de buena conducta para ser dignos y merecedores de todo lo antes mencionado.
En un intento desesperado por ofrecer algo valioso (a los dioses), los hombres inventan en la mujer una mezcla de pureza, delicadeza y fragilidady para que no se corrompa le imponen el don de la castidad.  A partir de entonces la virginidad es exaltada como el único valor de una mujer y su sello de garantía. Es por eso que la mujer era castigada cuando se creía que había perdido su pureza, o al cometer adulterio, y cuando no la castigaban los dioses, la castigaba la sociedad.
Gracias a los dioses eso ya terminó, porque hace miles de años que dejamos de ser simios.  
 
          ¿Sabes por qué nos gusta  bailar?
Siempre inteligentes, las mujeres no nos conformamos con la selección natural y desarrollamos un lenguaje especial para atraer a los machos. ¡Nosotras inventamos el erotismo! El baile es la primera y la más importante expresión sexual del ser humano; con esos movimientos mostramos (ofrecemos) nuestras zonas sexuales para atraer al mejor candidato para procrear.

          Entonces, ¿existe el amor?
Yo elijo creer en el amor, en esa gran fuerza de atracción y energía divina.
De otro modo no me explico qué nos hace compartir la vida con un completo extraño. Sólo puede ser amor cuando renuncias a tus instintos y te estableces con un individuo que está muy lejos de ser perfecto.
Por supuesto que es amor lo que te hace evolucionar y ser consciente de que tú eres el ejemplo de tu descendencia.

¡Que la fuerza del amor nos acompañe siempre!

miércoles, 9 de febrero de 2011

Historia de San Valentín, y sus rituales

        La historia de San Valentín es tan fantasiosa y romántica como la de Santa Claus.

Según los libros de historia, en el siglo III hubo dos religiosos en Italia llamados Valentín; uno era sacerdote y el otro obispo. Por razones políticas e ideológicas ambos fueron decapitados; los sepultaron en el mismo lugar por mera coincidencia, uno en el 268 y el otro en el 273. En esa época usaban las cuevas como sepulturas.


        Pero, es en la edad media cuando surge la leyenda de un fraile que casaba en secreto a los enamorados. Éste fraile no estaba de acuerdo con que el rey o el feudal a cargo cobrara el derecho de pernada, por eso invitaba a las parejas para que se casaran en secreto;  obviamente los enamorados contraían matrimonio gustosos. También promovía que los jóvenes que tenían que ir a la guerra desposaran a sus doncellas antes de partir. Realizaba las ceremonias en absoluta clandestinidad, por las noches, o en cuevas.
Se cree que éste fraile adoptó el nombre de los mártires del siglo III por su valor y méritos, como coincidencia Valentín proviene del latín y significa valiente.


¿Por qué lo hicieron santo?

Cuando las mujeres llegaban a la adolescencia, automáticamente podían ser solicitadas para ser desposadas. Al no haber hombres que las protegieran (siempre andaban en la guerra), ellas invocaban a San Valentín para no ser ultrajadas. Al salir bien libradas del proceso agradecían fervorosamente al Santo por haberles concedido la protección y lo interpretaban como un milagro.



¿Por qué el 14 de febrero?

En el Medievo el calendario marcaba que ése día los pájaros comenzaban a anidar, y a partir de ahí otras especies iniciaban los cortejos.



¿Por qué regalitos de San Valentín?

Cuando los enamorados aceptaban el matrimonio en secreto no había nada que los obligara a cumplir su promesa (ni acuerdo entre familias), entonces durante la ceremonia se entregaban una prenda como garantía de que respetarían el pacto. Los hombres generalmente entregaban una sortija muy artesanal (que elaboraban ellos mismos), y ellas al no tener recursos económicos propios les preparaban un pan dulce (en aquella época un pan dulce era un verdadero lujo).



¿Cuándo entra Cupido?

A Cupido lo relacionaron siglos más tarde. Los románticos y soñadores creían que había duendes, o hadas, o algún tipo de seres alados que los elegían al azar para pertenecer sentimentalmente a alguien; después por razones estrictamente religiosas a ése ser se le dio forma de un pequeño ángel alado, y se le asignó el nombre de Cupido porque el dios del amor de los romanos se llamaba Cupido; a ése mismo dios los griegos le llamaban Eros.



¿Por qué todo rojo?

En la religión católica el rojo significa: la sangre del sacrificio, el amor como causa del sacrificio, la plenitud de la vida terrenal, pasión y entrega. En otras religiones el rojo es un color prohibido por las mismas razones, y por la exaltación que produce.



¿Y la amistad?

En la historia de San Valentín la amistad no tiene nada que ver, no tengo idea de en qué momento las conjuntaron, les prometo que lo investigaré. Pero, me parece lógico que quienes no tenían un amor con quien celebrar, buscaron a un amigo a quien expresar su afecto.



¿Y todo este choro para qué?

Es importante saber el origen de las costumbres que adoptamos (o que nos arrastran).

¡Que la fuerza del amor, y el valor de San Valentín nos acompañen siempre!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Tienes delirio de princesa?



        Los seres humanos por naturaleza deseamos llamar la atención, tener poder y buena posición; quien diga que no, es el hipócrita más necio del planeta. Todos y todas llevamos en el interior un príncipe o una princesa deseosos protagonismo, atenciones y de mimos. Algunos lo llevamos medio oculto y otros somos príncipes y princesas de Clóset.

        Los especialistas recomiendan sacar al príncipe y a la princesa a pasear todos los días para no padecer nungún síndrome.
Para eso los eventos sociales son ideales: recién nacidos nos inician con el bautizo, luego la primera comunión, los XV años, las graduaciones, la boda y el momento culminante es por supuesto ¡el baile de novios! El momento en el que creemos ser la más afortunada por haber encontrado ¡al único! ¡al increíble y maravillosoooo! príncipe azul de nuestros sueños.

       Aunque lo negamos y queremos justificar los hechos, tarde o temprano todos actuamos en el mismo show y cada religión tiene un ritual equivalente. Me divertí mucho escribiendo éste artículo de las de princesas y sus respectivos príncipes, con los que nos condicionaron y que marcaron patrones de conducta. 
¿Alguna vez nuestros padres se imaginarían que estas historias influenciarían el rumbo de toda una vida?



LA BELLA DURMIENTE.- Es la mujer mimada que pasa su vida dormida; despierta solo para darle un beso a su príncipe, y asume que al despertar todo tiene que estar en su lugar y los problemas resueltos. ¡Ah! pero que nadie dude de su inocencia e integridad, si acaso el destino le orille a encontrarse con desconocidos a media noche y en la oscuridad del bosque.


EL.- Hombre valiente que por la vida matando dragones, quitando a las brujas malvadas del camino; que mantiene a su pequeña, inocente e indefensa encerrada en un castillo y durmiendo cómodamente,  mientras él vive toda clase de aventuras.



BLANCA NIEVES.- Ésta mujer no puede convivir con sus congéneres;  se imagina que todas la odian por ser linda y hermosa. Cree que si alguien del sexo femenino se le acerca es porque quiere es eliminarla. Por eso se relacionan sólo con hombres, aunque sean enanos y aduladores; no es raro que se vaya con el primer patán que le de un beso "de verdadero amor" aunque no la haya visto nunca antes.


EL.- Típico oportunista que va por la vida besando y levantando a cuanta mujer dormida o intoxicada encuentre a su paso; hombre que ofrece "rescatar" a la princesa de las garras de la maldad para llevarla aun castillo en el que será feliz lavando y planchando sólo para él.



LA CENICIENTA.- Es la niña buena y sumisa, por lo mismo es anulada o sometida por sus parientes o compañeros de trabajo; se compadece a sí misma y para que los demás también la compadezcan se viste con harapos y usa la puerta de servicio. Cuando se le presenta la oportunidad de brillar no se permite ir más allá de la media noche; luego vive rumiando sus recuerdos con los perros, gatos y ratones, llorando entre los escombros de su vida mientras espera el regreso del galán que la dejó sin zapatos y botada a media escalera después de un "buen baile". 


EL.- Hombre que va de fiesta en fiesta buscando a una mujer que no existe, a todas las chicas que conoce les quiere "probar el zapato"  para ver si es ella su mujer ideal; obvio ninguna "llena" sus espectativas y simplemente se va con la que sigue en la fila. 



LA BELLA DE LA BESTIA.- Pobres de aquellas que se involucran con personas irascibles e intolerantes, convencidas de que con su amor y su dulzura transformarán a un mounstro. Pasarán la vida justificando el mal carácter, las faltas de cortesía y las grocerías de su pareja ante su familia, sus hijos y la sociedad. Vivirán recluídas en "su castillo" hablando con los muebles y los platos: únicos amigos que "su bestia"  le permitirá tener.


EL.- Estos "seres" están convencidos de que los demás estamos obligados a soportar sus patanerías, viven gritando y ofendiendo a todos; cuando alguien los enfrenta, se sientan a llorar y resultan ser la víctima del cuento.



LA SIRENITA.- Pobre niña, nunca estará conforme con lo que es, no bastará lo que tenga, ella simplemente merecerá más; incluso estará dispuesta a empeñar su escencia, endeudar a su familia  e involucrar a sus amigos, todo para complacer sus caprichos.


EL.- Qué mejor compañero para ella, que un hombre que se presenta como el gran solitario, incomprendido, el que tiene todo pero "nadie" ha logrado comprenderlo, ni llenar ese vacío, o quizá porque nadie merece su amor. (Aclaro, el vacío emocional, no el cerebral).



JAZMÍN de Aladino y la Lámpara Maravillosa.- ¿Alguien ha visto esto? Que una mujer se case con un hombre inteligente, atractivo, educado, adinerado y luego de la fiesta, resulta que es un ladrón, un mentiroso y un timador. Caray, cómo duele levantarse de esto. Que verguenza se siente cuando regresas la página y ves que el camino estaba lleno de señales, pero que las ignoraste todas.


EL.- Hábil, seductor, caballeroso y atractivo hombre dispuesto a levantar cualquier teatrito; se las arregla para pintar un panorama adecuado: imagen, carrera, lo que sea para subir de estatus. Es muy larga la lista de talentos que tendría que enlistar y que caracterizan a los estafadores profesionales.




Ya encarrerado el gato, y bien acomodados en el sillón te invito a continuar porque los personajes de los cuentos no se limitan a las parejas.



MULÁN.- La chica que vive enojada porque sus padres deseaban un varón, entonces intenta a toda costa superar las hazañas de los hombres de la familia, y se masculiniza.



WENDY.- Qué peligrosa combinación: niña bonita con delirio de niña buena. La que va por la vida desbordando cuidados, educadora y moralmente responsable de cuanto vago, barbaján y lagañoso encuentra en su camino.



POCAHONTAS.- Es la chica que anda tras los extranjeros, no importa lo corrientes y comunes éstos sean.



ALICIA.- Cuántas mujeres  tienen (¿tenemos?) esa gran habilidad  de inventar historias desacabelladas donde ellas siempre son las protagonistas, las perseguidas, las incomprendidas, las deseadas y shalalá.



LAS HERMANASTRAS
Que espectáculo tan patético es, cuando te toca ver a una familia en la que están dispuestos a destrozar las mejores galas (o la vida) de una hermana, ya sea porque es menor, más inteligente o más atractiva que los demás.


LAS HADAS.- Por supuesto que no pueden faltar ésas señoras regordetas, sonrientes, amables y siempre lindísimas; lindísimas siempre y cuando las obedezcas o las invites... de no ser así, en automático se convierten en brujas malditas y despiadadas.



PETER PAN.- Es el síndrome más famoso y mencionado por los psicólogos actualmente; Peter Pan es el eterno niño que cuando le conviene es mayor, es líder o es capaz, y cuando se aburre o se fatiga vuelve a la comodidad de la dependencia.



EL REY.- Es el respetable hombre maduro que ante la icapacidad de ser un galán, se proyecta con sus hijos jóvenes y  pasa la vida organizando fiestas para que sus príncipes se diviertan, bajo la excusa de que están buscando a la compañera ideal y digna madre de sus nietos.


        Que triste es  la realidad, quizás por eso  inventamos historias y nos ubicamos en mundos de fantasía, de donde sí se pueda escapar, o donde tú tienes el poder de cerrar el libro. 
Algunos de nosotros escribimos para que los demás aprendan con experiencias ajenas; para que no tengan que huír de los hogros o las brujas de la vida real.

Creo que es tiempo ya de escribir nuevas historias. Deseo de todo corazón que en los cuentos del futuro se imponga como requisito que sea muy claro el mensaje. 

Alguien me cuestionó al respecto y lo hago público: mis protagonistas favoritos de los cuentos de hadas, príncipes y princesas, son FIONA Y SHREK; porque no están nada lejanos de la realidad.


Ella algunas veces es, y luce como una princesa, otras es una gorda grotesca;  puede ser dulce, amable y conciliadora. Sabe quien es, y sabe lo que es. Además de que no le importa que su pareja sea un gordo, mal oliente y naco ogro.


Él no tiene la menor intención de mejorar sus modales, de renunciar a su desorden, de lucir como un príncipe. Sabe que ella no es perfecta y aún así la ama.



Enamorarse es muy fácil. “El amor de mi vida” y “mi pareja ideal” son idealizados conceptos románticos.


Lo real y cierto es que el amor se construye día a día y que con el tiempo va cambiando su forma: evoluciona. El matrimonio no sólo es un acto de amor, además es un acto de voluntad.




¡Que la fuerza del amor, la ilusión y la fantasía nos acompañen siempre!

De George Carling

La religión es probablemente el cuento chino jamás contado.
Piensa en esto: La religión realmente ha convencido al mundo de que hay un hombre invisible que vive en el cielo.
Que observa cada cosa que hacemos, cada minuto de cada día.
Y este hombre invisible tiene una lista de diez cosas que no quiere que hagas.
Y si haces alguna de estas diez cosas tiene un lugar especial, lleno de fuego y humo y quemazón y tortura y angustia donde va a enviarte para vivir y sufrir y quemarte y atragantarte y gritar y llorar para siempre hasta el fin de los tiempos… pero te ama.


George Carling