martes, 25 de octubre de 2011

EL JUEGO DE LA VIDA

Aprendí a no meterme nada en los oídos a causa de una exploración que duró varias horas y en la cual participaron varios médicos quienes intentaban sacar del orificio un frijol, para una niña de cinco años eso es muy doloroso, pero aprendí y jamás volví a meterme nada en las orejas, también aprendí a no comer duraznos verdes, como aprendí a nunca masticar los tallos de las plantas, a no trepar árboles con espinas y a no rodar por una empinada sin antes quitar toda clase de varas, ramas y piedras que me pudieran lastimar, porque todo eso acaba con la diversión; también aprendí que por muy entusiasmada que estuviera al llegar la hora indicada tenía que terminar el juego para regresar a casa.



Y en el amor no tiene por qué ser diferente.


Antes de caer rendido y dejarte rodar por el inmenso placer de una relación amorosa, quita del camino toda clase de cosas que te puedan causar dolor, para poder hacer de una relación amorosa una experiencia religiosa tenemos que ser conscientes y responsables, utilizar la inteligencia emocional para descubrir las señales que siempre aparecen, quitar las piedras del camino y lo más importante de todo es aprender a descubrir cuando es hora de terminar el juego y regresar a casa.


Por ordinario que parezca siempre has de tu juego algo extraordinario, luego regresa para ver el álbum de fotografías y recuerda cada tarde, cada juego y a cada compañero con amor y con respeto. Y en el amor no tiene por qué ser diferente. Regresa tu memoria y ve a cada relación con amor y con respeto, desde el más distinguido y refinado, hasta el más guarro y corriente amor que se haya cruzado en tu camino, a cada uno bendícelo porque cumplió con su misión.


Cuando eres joven sólo piensas en ganar, lo cierto es que en la vida tienes que aprender a ganar ganando y aprender a ganar perdiendo, porque muchas veces cuando pierdes ganas. La inteligencia de un ser humano se mide por la capacidad que tiene de actuar en los momentos de dolor y de flaqueza, porque las decisiones más difíciles son las que marcarán el rumbo de tu vida y el grado de tu éxito. Nuestra vida es una serie de ciclos, algunos alegres y otros muy dolorosos, lo maravilloso de todo es que ninguno es irrepetible, somos nosotros quienes caemos en el error de querer repetir lo que añoramos.


La vida es un juego y requiere de pasión, de inteligencia y mucha astucia, y te permite de vez en cuando una pequeña trampa.


La vida es una gran fiesta, ya estás ahí, disfrútala, ríe, bebe un poco, baila y canta y cuando llegue la hora, despídete y agradece al anfitrión.


La vida puede ser un tormento, una carga o un castigo.


Eres libre para elegir cómo la pasarás.






Que la fuerza del amor nos acompañe siempre.

jueves, 7 de julio de 2011

AHORRA O NUNCA

Algunos de nosotros tenemos la falsa creencia de que el ahorro es para gente usurera, para los ricos, o para los tacaños. No, nada de eso, el ahorro es un hábito de la gente inteligente, audaz y generosa, tanto que desean perpetuar su abundancia.


Nos condicionaron para pensar que el dinero es malo, peligroso y de mala reputación; razón por la cual existe ese odio y rencor hacia los que más dinero tienen. Y si no lo quieres aceptar pregúntate: por qué me cae tan mal el vecino que se viste bien; el compañero de trabajo que vive mejor que yo; el desgraciado que se va de vacaciones cada año; pero de plano al que no puedo ni quiero ver es al presumido del auto nuevo…


Hoy vamos a hablar del dinero como lo más bello que podemos atesorar, el dinero es y será siempre tu mejor amigo, si lo cuidas y lo respetas te hará más favores que cualquier persona.
Debemos amar al dinero, especialmente el nuestro, y cuidarlo como cuidas a tus hijos, a tu pareja y a tus amigos.
Desecha para siempre la creencia de que el dinero es un mal necesario. Al contrario, tener sificiente dinero y abundancia económica es una de las mejores cosas que te puede suceder en la vida.


Ahorrar significa reservar una fracción del ingreso ordinario. ¿Quién de nosotros hace un esfuerzo para ahorrar esa fracción?
Ahorra o nunca tendrás estabilidad económica, tranquilidad espiritual y mucho menos un sueño plácido y reparador.


Nos hace falta ejercitar el músculo de la voluntad, y ya estoy leyendo tu mente que me reclama: ¡cómo rayos quieres que ahorre si tengo el sueldo medido!  "Lo que yo necesito es un aumento".  Aunque te aumenten el sueldo al doble vas a seguir igual que como estás, porque no sabes administrarte, no sabes ahorrar.


Desafortunada o afortunadamente, (no lo sabremos) nos tocó vivir ésta época, ya estamos aquí y te reto para que iniciemos un plan de ahorro.
Cada uno de nosotros sabe cuál es su ingreso neto. Porque somos muy mentirosillos cuando de dinero nos preguntan: “no tengo; no me han pagado; no gané suficiente; salí perdiendo en ese negocio, y shalalá”. Especialmente si sabes que te van a pedir prestado, que te van a cobrar, o simplemente porque no quieres compartir lo que tanto trabajo te costó ganar.


Un plan de ahorro real es aquel que te permite iniciar y mantener tu esfuerzo cada semana, cada quincena o cada mes. La cantidad adecuada es una fracción que no afecte tu economía, así mantendrás tu esfuerzo sin sacrificios innecesarios. Asigna una cantidad realista que no te haga perder el equilibrio para que no renuncies en el primer intento, y toma en cuenta que no existe cantidad pequeña.
El momento indicado es al recibir la quincena o el gasto, porque es cuando puedes separar tu ahorro con alegría; si a cambio, esperas el final de la quincena para separar tu ahorro, nunca vas a lograr tu objetivo.
Siempre que pienses en tú dinero y en tus ahorros, hazlo con alegría.


Ahora te daré una buena noticia: no tendrás que sacrificarte para juntar todo éste dinero, porque haremos una lista de lo que pagas cada semana y que NO necesitas.


Por favor suma todo el dinero que gastas a la semana en:
botellas de agua; chicles; cigarros; café (del oxo o del Starsbucks); cosméticos; cremas antiarrugas, bolsas, ropa, zapatos y perfumes que venden tu comadre, vecina y hermanas. Todo eso suma una verdadera fortuna si lo multiplicas por las 52 semana que tiene un año.


Otra forma inteligente de ahorrar es:
Cuidar tu salud, sé responsable de lo que comes, cuánto comes y dónde comes. Lleva contigo siempre una fruta, así no caerás en la tentación de comprar pastelitos, galletas y frituras.
Abrígate, y no contagies a la familia cuando estés resfriado; lo que pagarás en médicos y medicinas será una cantidad muy importante, especialmente si se enferma toda la familia.
Usa menos el auto, si tienes auto; no salgas a última hora todos los días para que no tengas que pagar tanto dinero en taxis. Y NO me digas que no tienes tiempo, si te sientas a ver telenovelas o el futbol reduce ese tiempo al mínimo y adelanta quehaceres en casa para que al día siguiente no salgas corriendo.
Lleva contigo una pequeña botella de agua y rellénala, así no tendrás que pagar el costo de tantas botellitas, las que por cierto tienen un costo mayor que el preciado líquido que te bebes.
Si tu vecina te ruega para que compres una blusa (que no te gusta y no te va bien), porque ella vende ropa para ayudarse y salir adelante, pregúntate lo siguiente: ¿qué economía es más importante, la tuya o la de ella? Si realmente le quieres ayudar regálale 100 pesos y dile que no puedes pagar una blusa de 500.


Si quieres ver en donde está todo el dinero de los mexicanos, échale un ojito a los tiraderos de basura… sí, ahí está todo el dinero que pagamos gustosos en  momentos de euforia.


Y cuando quieras saber a dónde se ha ido tú dinero, no tienes que ir muy lejos, mira a tu alrededor y verás todo lo que tienes arrumbado en casa, en tu clóset y en tus cajones. Todo eso es dinero. Lástima que el banco no acepta cremas antiarrugas como abono a tu cuenta, zapatos que no te gustaron; tampoco botellas no retornables de cocacola y mucho menos revistas de chismes.


Los envases de todo lo que compras nadie te los regala,  lo mismo que las envolturas que tiras a la basura, y cada bolsa de plástico (que de paso contamina nuestro planeta) no te lo regala nadie, te los han agregado a la cuenta.



¿Con cuánto quieres empezar? 50, 100, 500 o 1000 pesos a la semana.
Tú sabes cuál es tu ingreso y con base en eso vamos a hacer lo siguiente: decide el lugar en el que vas a recaudar tu dinero, un cajón o una cuenta de ahorros; especialmente cuida que no sea una tentación, y que no esté a la mano para cualquier “emergencia”. Hazte a la idea de que ese dinero no existe.



Ahorro semanal:


50 pesos.  En un año 2,600, en tres años 7,800  y en cinco años 13,000


100 pesos. En un año 5,200, en tres años 15,600 y en cinco años 26,000


500 pesos. En un año 26,000, en tres años 78,000 y en cinco años130,000


1000 pesos. En un año 52,000, en tres años 156,000 y en cinco 260,000


¿Cuánto quieres apostar a que en un año te compras un auto?  Remodelas tu casa o tomas esas  vacaciones que tanto has anhelado.


Estamos acostumbrados a que los bancos financien todo esto, y al final terminamos pagando el doble o el triple del valor de lo adquirido; por eso cada día tú tienes menos y los bancos tienen más.
Me parece razón suficiente para hacer un cambio de hábitos y empezar a tomar deciciones inteligentes.


Ahorra o nunca…


¡Que la fuerza del amor nos acompañe siempre!

domingo, 19 de junio de 2011

QUIERO SER UNA CHICA BOND

Hace algunos días me preguntaron que cuál era la fantasía que me gustaría hacer realidad…  no tenía ninguna, y se fue mi oportunidad, ¡que caray!


Juro que no me volverán a tomar por sorpresa…


“Hoy quiero ser una chica James Bond”.

Cuando empecé a leer para documentarme, me sorprendió lo fácil que sería. El problema fue que mientras más leía acerca de James, más me enamoraba de él, por eso lo utilicé como “el objeto del deseo”.


James Bond es el protagonista de una saga de 12 libros que se han llevado a la pantalla en 25 películas. Es un hombre alto (1.80), de cabello negro, tez blanca, bronceada y hermosos ojos azules, todo él es un cuerpo atlético. Inteligente y audaz, nació bajo el signo zodiacal de escorpión, de ahí su irresistible poder de seducción. Aficionado a las mujeres hermosas, a los buenos vinos y amante de la exquisitez. Con el poder de pertenecer a los más altos círculos sociales; impecable en el vestir, hablar y actuar. Hombre despreocupado, cortés y sofisticado, pero a la vez frío y despiadado.


El agente 007 es comandante del servicio secreto de Inteligencia Británico, con licencia para matar. Vive para resolver misiones ultra secretas de espionaje internacional. Por eso habla varios idiomas, además de que conoce todas las técnicas de guerra. Con un amplio umbral del dolor (¿o será que disimula para no perder la elegancia?), como consecuencia de su alto grado de concentración mental no sangrar cuando lo golpean, o cuando se cae de un edificio, o de un avión (privado, por supuesto) y tampoco termina con la ropa hecha jirones. Amante de las armas y los explosivos, nunca tiene miedo de nada


Obviamente un hombre de esa talla no podrá relacionarse con una mujer estándar; la chica Bond tiene ser el equivalente de él, pero en femenino. El esfuerzo bien vale la pena, si el premio es que tendremos que viajar por el mundo, infiltrados en misiones secretas y viviendo aventuras en países exóticos. Además de gozar de sus favores sexuales, por lo menos una vez mientras dure la misión.


Éste es el perfil que se requiere para ser la compañera de un hombre como James Bond:


Edad: Joven por siempre.
Aptitudes físicas: Cuerpo atlético, atractivo y siempre bronceado, músculos fuertes y definidos (sin llegar a ser grotescos), con gran agilidad y alta resistencia para practicar todos los deportes extremos; entrenamiento profesional para que te hagas pasar por una bailarina clásica de ballet, o un legendario samurái; practicante de yoga y técnicas de meditación.
Perfil psicológico: Inteligente, con un IQ superior a los 160 puntos. Personalidad seductora, coqueta, delicada y astuta; femenina, sexy y distinguida a la vez; elegante y moderna; espiritual, que irradie luz interior y sencillez. Valiente, audaz y segura de sí misma; firme, determinante y con alma de acero.
Formación académica: Graduada en política internacional y asuntos internos; historia universal y contemporánea, arte y cultura; entrenamiento militar para el manejo de armas y explosivos; examen médico de aptitud psicofísica acreditado y licencia para pilotear; experta en robótica y manejo de equipo de alta tecnología. Con conocimientos básicos en medicina.
Diplomados complementarios: - Cocina gourmet, enología, etiqueta y buenos modales.
Lengua extranjera: Cinco idiomas, además del nativo; braille y técnicas para descifrar mensajes en clave.


Ésta es la estrategia a seguir para lograr mi objetivo:


Edad: Sin problema lograré lucir joven por siempre si compro (y me aplico) cremas y tratamientos de rejuvenecimiento. Estoy tomando micro dosis de la hormona del crecimiento para renovar todos mis órganos vitales; por las noches meto los pies en agua fría para desinflamar los tobillos y llevo una dieta anti edad asesorada por una nutrióloga (que es gordita porque tiene problemas de tiroides). Ya agendé cita con el cirujano para esclerosar nuevamente mis várices. Sólo por si se me ofrece, tengo los datos de dos cirujanos plásticos, y de los médicos cubanos.
Aptitudes físicas: Estoy trabajando (jalando) extra en el gimnasio, aumenté el peso y las repeticiones para obtener resultados en menor tiempo, y estoy alternando con otras disciplinas como la natación, el yoga, el tenis y mi favorito el baile, todo para obtener la agilidad requerida (aunque nada ha logrado desparecer mi celulitis). Afortunadamente ya venden los tratamientos de bronceado exprés en el spa, (compraré el programa anual). No cabe duda que fue buena idea hacerme la cirugía lasik, así no tendré que sacar los lentes para leer los mensajes secretos, o el menú cuando James me invite a cenar.
Perfil psicológico: El resultado de mi test IQ es información confidencial.
No tengo ningún problema con la personalidad seductora, coqueta, delicada y sexy. Soy una mujer distinguida y elegante (a menos que un gandaya se quiera pasar de lanza, o que me pongan una cumbia de esas que tanto me gustan). Espiritual sí, ¿sencilla? eso no está en mis genes, te lo cambio por intuitiva y quiromántica. Valiente, audaz y segura de mí, ¡yes!
Firme y determinante es para niñas… yo soy la reina del hielo y también tengo alma de acero.
Formación académica: Ahí es donde la puerca torció el rabo, diría mi padre, porque estoy graduada con honores en la universidad de la vida, pero la política internacional creo que nunca la acredité. La carrera militar podríamos decir que ya la cursé, quienes hemos sobrevivido a una separación o divorcio, nos vimos obligados a aprender tácticas y estrategias de guerra. Tengo licencia tipo A y conducir es algo que disfruto y lo hago bastante bien, desafortunadamente no tengo licencia para matar, por el bien de la humanidad, es mejor así. Soy madre de dos críos, eso me da experiencia de campo como: enfermera, psicóloga y entrenadora. Aún no aprendo a usar todas las aplicaciones de mi BlakBerry, pero cuando lo haga estaré lista para desprogramar robots; después del curso de computación que empecé, seguirá uno de manejo de equipo de alta tecnología, mientras me entreno con el control remoto de mi televisión. El arte y la cultura son pan comido. Sólo es cuestión de perseverar.
La lengua extranjera que domino perfectamente es mi sonrisa… y es universal, lo he comprobado. Después de convivir con dos adolescentes aprendí las técnicas para descifrar claves, ellos también me enseñaron el lenguaje de señas.


Lo mejor de ser una mujer madura es que ya no tengo que preocuparme por cosas como: a quién encargarle los hijos mientras recorro el mundo en busca de aventuras… ¡perdón! quise decir, resolviendo misiones secretas. O qué harás si te llega el periodo en plena misión; tampoco tienes que llamar todas las noches para decir hipocresías como: por supuesto que yo también te extraño “mi amor”, pero así es mi trabajo… y shalalá.


Otra ventaja de “trabajar” con hombres inteligentes y maduros como un James Bond, es que después de cumplir con “el deber”, ninguno de los dos se sentirá culpable al partir a resolver el siguiente caso.




Cierto es que debemos tener sueños, fantasías, ilusiones y grandes aspiraciones, pero la neta es que debemos ser realistas; todo va en proporción a nuestra realidad.
Si no te has entrenado, ¿cómo piensas ganar un maratón?






Qué la fuerza del amor nos acompañen siempre.

martes, 7 de junio de 2011

“¡Ay vida, no me mereces!”

La depresión es la enfermedad del siglo XXI, las estadísticas indican que 8 de cada 10 individuos en el mundo la han padecido alguna vez, y que 4 de cada 10 no la superan. Luego hice un recuento de todas las personas a mí alrededor que están viviendo un cuadro depresivo, y comprobé que las estadísticas no mienten. Yo misma acabo de salir de una depresión severa, que requirió de tratamiento médico y terapia.



Ni por un segundo me haría pasar como una especialista, mi interés en el tema es para entender el problema, luego ser de ayuda como hija, como madre y como amiga. Y si no puedo ayudar, por lo menos tratar con respeto y dignidad al padeciente.
Cuando tomas un curso de salvavidas (guardavidas), te dicen que la regla número uno y la más importante es: primero salva tu vida y luego ve si eres capaz de salvar la de alguien más.

La depresión es la falta de interés por vivir.


Según el diccionario DRAE: Síndrome caracterizado por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con trastornos neurovegetativos.


Clínicamente: Estado emocional afectivo aplanado que se caracteriza por la desmotivación y pocos deseos de interactuar, puede ir desde un estado leve hasta el suicidio.

La depresión se instaló en las entrañas de la sociedad. Irónicamente hoy que gracias a la ciencia el promedio de 45 se amplió a los 80 años de vida, y ha mejorado la calidad de ésta; el cáncer es curable si se detecta a tiempo y muchas otras enfermedades que antes eran mortales hoy pueden ser tratadas o controladas; hoy que la modernidad nos propicia mayores comodidades; hoy que vivimos con libertad y equidad… nada nos llena, nada nos satisface y nos embarga un vacío existencial que nos consume y nos derrota.
La depresión está ganando terreno en las sociedades del mundo entero gracias a los medios masivos de comunicación y por el ritmo de vida sobre estimulado que llevamos. Hemos caído en las garras del consumismo y la publicidad, de la cultura de lo desechable (use y tire).


La vida real está muy alejada de la que nos vende la publicidad; los mexicanos en promedio somos morenos, robustos y chaparros. Los personajes que aparecen en los programas de televisión pasan horas frente al espejo para que los peinen y los maquillen; los modelos de cualquier producto que veas en publicidad, son actores y han pasado por un trabajo minucioso de diseño de imagen, en el que las computadoras hacen un buen trabajo final.


No podemos competir contra eso, pero caemos en la trampa y compramos: zapatos, cremas, pastillas, laxantes, ropa, autos, perfumes, cigarros, etc., con la creencia de que el producto hará maravillas y cambiará en mí eso que no me gusta. Queremos ser hermosos, perfectos y jóvenes por siempre, además de millonarios.


Y ¿por qué no? si el libro de “El Secreto” dice que yo merezco ser feliz; que merezco tener una ostentosa mansión y una gran fortuna; una relación amorosa con mi alma gemela; una familia maravillosa con hijos hermosos y exitosos. Todo eso merezco… ¡Ah! pero “El Secreto” también dice que tienes que prepararte para recibir lo que mereces, y eso significa: trabajar. También habla de la causa y el efecto, y la ley del boomerang. El único hombre que se ha hecho millonario con la teoría de “El Secreto” fue quien publicó el libro y contrató a una excelente agencia de publicidad.


Lo que nos falta es aprender a aceptarnos tal cual somos; no sabemos amar; amar al prójimo y amarnos a nosotros mismo es algo que no practicamos; nos adiestraron para poseer, y como hoy ya nadie se deja poseer vivimos frustrados y deprimidos porque somos irracionales, egoístas, irascibles y egocéntricos. El problema que enfrentamos hoy, es que cada uno de nosotros quiere imponer sus propias reglas, la cultura de la prepotencia y el menor esfuerzo están arrasando con la disciplina, los valores y el respeto al derecho ajeno que tanto trabajo nos costó aprender a practicar.


No es fácil decidir por dónde empezar, el primer punto a revisar tiene que ser la pareja o la familia, tienes que ser honesto y responder si te sientes cómodo en ese lugar. El segundo punto a revisar es tu trabajo, ¿disfrutas lo que haces?


Si no te gusta lo que hay ahí tendrás que hacer lo necesario para cambiar tu realidad; la mayoría de nosotros somos infelices porque siempre hacemos “lo correcto” y no lo que amamos. Los matrimonios perfectos no existen, nunca han existido; las parejas felices que ves en las revistas de chismes están posando para la foto y además cobran una comisión por prestar su imagen. La mujer perfecta y el hombre ideal son seres fabricados y sacados de las películas de Hollywood, quienes por cierto, generalmente, ellos son homosexuales y ellas son anoréxicas y la gran mayoría son adictos a las drogas y al alcohol. Por supuesto que sus decisiones de vida merecen mi respeto, simplemente creo que no son dignos de seguir su ejemplo.


Toma el control de tu vida y haz lo que tengas que hacer para vivir con plenitud. La felicidad no está en el exterior, ni en una pareja, tampoco en una casa nueva, ni en un auto último modelo. Nada cambiará en tu vida si repites los mismos patrones de conducta y sigues con los mismos malos hábitos. Nadie en el universo tiene la consigna de hacerte feliz, esa tarea es tuya. Cuando hayas limpiado la casa y sacado la basura emocional, cosas maravillosas te sucederán.


Esos pequeños momentos de éxtasis que le dan sentido a nuestra existencia son la felicidad. A cambio, la plenitud es un estado permanente.


El 1 de Julio de 1961 en Norfolk, Inglaterra nació Diana Spencer, más conocida como la Princesa de Gales. Las cualidades que Diana poseía, su belleza y calidad humana la llevaron a ser la mujer más fotografiada del planeta hasta el día de hoy. Casada con un príncipe real y madre del futuro rey del Reino Unido. Era una princesa de carne y hueso, dueña de una verdadera fortuna; tenía a su disposición a todos los diseñadores del mundo. Con su carisma y belleza paralizaba ciudades enteras. A pesar de todo, Diana no era feliz, vivía deprimida y atormentada. Felizmente para ella al final de su vida decidió hacer lo que amaba, y no lo que era correcto.



Que la fuerza del amor y la alegría por vivir nos acompañen siempre.




*“¡Ay vida, no me mereces!”

   Del libro Pedro Páramo, de Juan Rulfo.

viernes, 13 de mayo de 2011

Carta para mi donante

Mañana es mi cumpleaños… y voy a celebrarlo gracias a mi donante.


Este cumpleaños lo celebro teniendo dos madres: la que me dio la vida, me cuidó, me arrulló; quien en los últimos meses ha vuelto a bañarme como cuando era niña y, como cuando era niña, se acuesta a mi lado cuando sabe que tengo miedo. Pero hoy quiero hablarle a mi otra madre, sólo que… no sé cómo se llama.

Para ella es ésta carta porque me regaló otra oportunidad para seguir viviendo el día que decidio ser donante de médula ósea.

Me gustaría que hubieses estado ahí cuando entraron los hematólogos en la habitación con una gran sonrisa, (que no había visto nunca durante mis ingresos en el hospital). Por fin una buena noticia: ¡un donante!

Los médicos hablaban; yo los oía pero era incapaz de escucharles. Sólo recuerdo palabras y términos complicados que ya los había escuchado antes, pero no los decían con tanto entusiasmo como lo hicieron ese día. Tuve que pedirles que me repitieran todo de nuevo.

Cuando nos quedamos solas en la habitación quisimos comunicarle a todo el mundo la buena noticia; mi madre estaba eufórica, por primera vez la sentencia era a mi favor; ésta vez sus lágrimas eran de alegría.

Quiero que sepas que tu gesto generó una luz tan brillante que no sólo iluminó la habitación, también iluminó mi vida. De no haber aparecido esta oportunidad en mi camino hoy no estaría aquí. Gracias a tí volví a nacer, y conmigo también nacieron proyectos nuevos… tuve tanto tiempo para soñar mientras esperaba en el hospital.

Mi deseo de cumpleaños es conocerte. Con mucha frecuencia pienso en ti, me gusta imaginar que te conozco, que te comparto mis secretos y mis proyectos.

En el cajón de mi buró tengo guardado un discurso, o lo que te diría si pudiera mirarte a los ojos; otras veces pienso que quizás me quedaría callada pues no creo que existan  palabras suficientes para expresar todo lo que siento… entonces libero mi gratitud mirando al cielo pidiéndole a Él que derrame sobre tí infinitas bondades.

Cómo agradecer que me hayas dado vida, en vida. Vida, eso es lo que me espera en adelante.
¡Gracias! No terminaré de decirlo nunca, cada mañana al despertar te digo gracias, cada noche antes de dormir te digo gracias.

Qué pena me da no saber tu nombre, que pena no poder tomar tus manos, que pena no poder besar tu frente…

Te deseo un mar de calma, de salud, de alegría, de esperanzas y de sueños cumplidos. Deseo que la vida te colme de felicidad, de dicha, de gozo ¡y de vida!


Con todo mi amor.


Tu receptora.

Próximamente...

Para todos los lectores y buenos amigos que me han reclamado por la falta de publicaciones. Estoy en un proceso de metamorfosis, e intentado por todos los medios posibles no ser tan dura y tan crítica; juro que lo estoy intentando.

Por otro lado, mi estilo es de análisis y crítica, razón por la cual no he logrado escribir media cuartilla. De sobra tenemos escritores de novelas y de historias fantásticas. De sobra también tenemos periodistas mordaces e irónicos, amarillistas y protestantes.

El caso es, que lo mío, lo mío es el análisis. Por eso observo, analizo y escribo. Así de fácil.

Aquí los espero muy pronto, para seguir compartiendo mis ideas y mis puntos de vista...

lunes, 7 de marzo de 2011

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER… ¿DEBERÍAMOS CELEBRAR?

Ésta semana escuché que en México cada día mueren más mujeres por consecuencias de la violencia y por la violencia misma, que por todos los tipos de cáncer; que en otros países especialmente de África y Oriente no se clasifica como delito cuando los hombres matan a las esposas o hijas, porque lo consideran una medida de disciplina y no un asesinato. 
Mi análisis me llevó a buscar los orígenes de la violencia contra las mujeres. Menos mal que sólo tuve que regresarme unos diez mil años, y que aún recuerdo todo muy bien, porque sé, que yo estuve ahí.

Hay una teoría que me gusta, porque asegura que las que propiciamos abandonar la vida de nómadas y establecernos como sociedad fuimos nosotras. Esta teoría dice que las mujeres en estado avanzado de gestación y las que teníamos hijos pequeños, al no poder seguir la marcha detrás de la manada nos establecíamos temporalmente en cuevas para parir y, dar  tiempo a los pequeños de crecer.
Así descubrimos que era mucho más cómodo hacer pie de casa que andar de caza, dijimos: de aquí soy…
En ese momento nos volvimos “la señora de la cueva”.   La adaptamos, la acondicionamos y la decoramos; al mismo tiempo descubrimos que podíamos cultivar hortalizas, también aprendimos a criar animales de corral para hacer variada nuestra dieta y, adaptamos todo en nuestro entorno a nosotras y a nuestra nueva forma de vida.

Las mujeres nos agrupábamos en pequeñas comunidades (matriarcados) y los hombres  en grupos de cazadores nómadas con quienes negiciábamos e intercambiábamos productos; toda clase de productos. Hasta aquí de la familia nada de nada, por esta razón la vida en ése momento de la historia era perfecta, tan perfecta como podía serlo.

Pero, ¡siempre hay un maldito pero! empezamos a ser objeto de robo, de rapiña, de sometimiento y de abusos de grupos de machos haraganes. Recuerden que aún éramos muy primitivos, (si hoy lo somos, como sería en ese tiempo).

A alguna mujer se le ocurrió la descabellada idea de que, si lográbamos convencer a los hombres (a los buenos), de que los necesitábamos al grado de ser indispensables para nosotras, de que era importante para nuestro bienestar el que nos protegieran, quizás ya no padeceríamos abusos. Obviamente ésta  mujer estaba en un estrado de pánico, angustia y desesperación, o sea, estaba traumada y, contagió al grupo entero. Trauma severo que fue causado por los abusos y los sometimientos de los cuales fue víctima muchísimas veces, tantas como se puedan acumular a lo largo miles de años de evolución.

Solución: Machos para protegernos de los otros machos, ¿no suena ilógico?


Ahora querida amiga, dime:¿Como convencer a un macho que es libre, que no necesita nada, que va a visitar a cuanta comunidad le place para dejar sus genes repartidos por todo el territorio; de que lo deje todo para venir a cuidar una cueva con algunas hembras, llena de niños y un corral con unos cuántos animalitos? Cuando en realidad él no necesita establecerse, a él todo le va perfecto.

Y como no hay una sola cosa que no logremos las mujeres: lo convencimos… y él llegó a casa y se instaló. No sin antes entregar una larga lista de condiciones: decidió que sólo protegería a los pequeños que tuvieran sus genes, en adelante él tomaría las decisiones, la organización, la economía y, bueno, yo podría continuar… pero recuerda que son miles de años de historia, así que lo resumiré todo en una sola palabra: sumisión.
Nosotras, las mujeres que habíamos creado todo, les concedimos la propiedad, la exclusividad y el control de todo. Qué triste realidad.

¿Verdad que está cañón?, ¿Verdad que duele?

Lo que a mí en particular me duele no es el hecho de haberlo integrado a nuestra comunidad, al contrario. Lo que verdaderamente me duele y tengo que gritarlo, es que: ¡nosotras también nos tragamos esa maldita mentira! ¡Lo convencimos, pero nos convencimos!
Y diez mil años no han sido suficientes para recuperar la memoria, ¡para que nos caiga el veinte!

¿Por qué continuamos dispuestas y de rodillas ante un hombre sólo para que nos proteja?

¿Por qué seguimos educando a nuestras hijas para que busque un buen marido que las mantenga?

¿Por qué seguimos educando a hijos machos, golpeadores y prepotentes, o atenidos y haraganes?

¿Por qué justificamos la infidelidad y promiscuidad en los hombres, y la condenamos en las mujeres?

¿Por qué las mujeres tratamos tan mal a las mujeres?


¡Por qué rayos!... ¿¡Por qué!?  Por favor, haz un alto en tu camino y pregúntate: ¿por qué lo seguimos haciendo?


Hoy en mi corazón pongo un moño blanco en memoria de cada una de todas las mujeres que hemos tenido que sufrir las consecuencias de esa mala, muy mala decisión que se tomó en un momento de pánico, angustia y desesperación. Lo único que consuela a mi corazón desgarrado de dolor, es saber que ellos saben; los hombres saben perfectamente que si un día recuperamos la memoria tomaremos el control…
Y volverá a ser todo perfecto, tan perfecto como pueda serlo.

¿Ahora ves por qué no quieren que recuperemos la memoria? Ahora ves por qué algunos hombres necesitan golpear, humillar, difamar y hasta asesinar a esa mujer que tienen al lado. Porque ella tiene el poder, y si decide, puede recuperarlo todo.
Te pido por favor que nunca tomes decisiones en estado de pánico, angustia y desesperación, porque pueden tener consecuencias desastrosas.




Me parece que contribuir a que se celebre un día internacional para honrar a la mujer, es aceptar que somos sujetas de consideración, débiles e incompetentes.
No creo que a la Reina de Inglaterra le beneficie en absoluto y, tampoco creo que a las mujeres del Islam les garantice un mejor futuro nuestra gran celebración.

La vida de las mujeres que han aceptado vivir en un esquema de violencia y sumisión sólo cambiará cuando cada una de ellas recupere su memoria y diga: ¡basta!


Cuando cada una de nosotras diga: ¡basta!


¡Que la fuerza del amor y  la buena memoria nos acompañen siempre!

Marina Saucedo Mondragón
Publicado el 10 de marzo de 2009  (MARINA AZUL CELESTE)

viernes, 11 de febrero de 2011

Entre el amor y los instintos

Hace unos días estaba haciendo fila para efectuar un pago y, mientras esperaba no pude evitar poner atención a la conversación de dos jovencitas que estaban adelante. Se quejaban de lo mucho que han entregado su corazón (y algo más), y de lo poco que han recibido a cambio de su amor. Sonreí al escuchar la convicción con la que  creían en la fidelidad. No cabe duda; la inocencia no es siempre una virtud. 

¿Por qué nos enamoramos?
Absolutamente todos los seres humanos hemos cursado por un estado de intoxicación causado por la gran cantidad de hormonas que produce nuestro cuerpo; se desencadena  cuando alguien nos gusta. La expresión: hacemos química, es la forma más precisa de definir el acto intencionado de haber seleccionado a un incauto y, que éste nos haya correspondido con señales, mensajes y conductas que nos llevarán a realizar una práctica de campo: noviazgo.
Si resulta, se establecerá una relación duradera en la que ambos buscarán lo mismo: hacer perdurar sus genes y preservar de la especie.
Imagino tu reacción. Sí, aún somos animales (algunos más que otros). Nuestro cerebro y su gran inteligencia le encontraron un nombre bonito a este proceso para no vernos tan cavernícolas: enamoramiento.  
El enamoramiento es un estado de adicción que puede durar desde unos cuantos días hasta unos siete años, aunque algunos suertudos aseguran que pueden ser diez. Pasado éste tiempo se terminan las reacciones químicas que nos ocasionan el nerviosismo, la ansiedad (mariposas en el estómago) y el estado de felicidad.  
Al sentir que ya no hay química, simplemente partimos en busca de otro ejemplar, es decir, de una persona diferente. Los noviazgos son sólo ensayos para encontrar a un compañero, o compañera permanente.

          Exclusividad sexual, ¿es posible? 
      
Un amigo genetista me platicaba que en nuestra estructura genética no hay ninguna información que indique que estamos hechos para ser monógamos; de hecho para una hembra el tener descendencia de varios machos garantiza la salud, sobrevivencia  y permanencia de su prole. Un macho está diseñado para que sus genes se dispersen, por eso es tan importante para ellos ir tras varias hembras a la vez, y mientras más jóvenes sean ellas, ofrecen más garantías de salud y procreación. Todo visto desde el punto de vista de la preservación de la especie; obvio hoy es diferente, porque hace miles de años que dejamos de ser simios.

          ¿Cuándo nos pusimos el yugo de la monogamia?
      
Cuando el hombre dejó de ser nómada y se estableció para cultivar, decidió que sólo se haría cargo de los hijos que tuvieran sus genes, así se instituyó la familia y, así surgieron las sociedades. Después las religiones (y  se fastidió  el asunto).
La idea de fidelidad como pacto de exclusividad sexual existe sólo en la mente de los individuos;  si no me crees, busca en el diccionario la definición de fidelidad.

           ¿Qué onda con la virginidad? 
     
Todas las culturas, de todo el mundo y de todos los tiempos crearon deidades, seres supremos a los cuales solicitar su  protección, instrucciones y concederles la imposición de castigos.   Es para evitar la furia de los dioses y congratularse con ellos que se desarrollan rituales con el propósito de rendirles culto; al mismo tiempo que se  establecen normas de buena conducta para ser dignos y merecedores de todo lo antes mencionado.
En un intento desesperado por ofrecer algo valioso (a los dioses), los hombres inventan en la mujer una mezcla de pureza, delicadeza y fragilidady para que no se corrompa le imponen el don de la castidad.  A partir de entonces la virginidad es exaltada como el único valor de una mujer y su sello de garantía. Es por eso que la mujer era castigada cuando se creía que había perdido su pureza, o al cometer adulterio, y cuando no la castigaban los dioses, la castigaba la sociedad.
Gracias a los dioses eso ya terminó, porque hace miles de años que dejamos de ser simios.  
 
          ¿Sabes por qué nos gusta  bailar?
Siempre inteligentes, las mujeres no nos conformamos con la selección natural y desarrollamos un lenguaje especial para atraer a los machos. ¡Nosotras inventamos el erotismo! El baile es la primera y la más importante expresión sexual del ser humano; con esos movimientos mostramos (ofrecemos) nuestras zonas sexuales para atraer al mejor candidato para procrear.

          Entonces, ¿existe el amor?
Yo elijo creer en el amor, en esa gran fuerza de atracción y energía divina.
De otro modo no me explico qué nos hace compartir la vida con un completo extraño. Sólo puede ser amor cuando renuncias a tus instintos y te estableces con un individuo que está muy lejos de ser perfecto.
Por supuesto que es amor lo que te hace evolucionar y ser consciente de que tú eres el ejemplo de tu descendencia.

¡Que la fuerza del amor nos acompañe siempre!

miércoles, 9 de febrero de 2011

Historia de San Valentín, y sus rituales

        La historia de San Valentín es tan fantasiosa y romántica como la de Santa Claus.

Según los libros de historia, en el siglo III hubo dos religiosos en Italia llamados Valentín; uno era sacerdote y el otro obispo. Por razones políticas e ideológicas ambos fueron decapitados; los sepultaron en el mismo lugar por mera coincidencia, uno en el 268 y el otro en el 273. En esa época usaban las cuevas como sepulturas.


        Pero, es en la edad media cuando surge la leyenda de un fraile que casaba en secreto a los enamorados. Éste fraile no estaba de acuerdo con que el rey o el feudal a cargo cobrara el derecho de pernada, por eso invitaba a las parejas para que se casaran en secreto;  obviamente los enamorados contraían matrimonio gustosos. También promovía que los jóvenes que tenían que ir a la guerra desposaran a sus doncellas antes de partir. Realizaba las ceremonias en absoluta clandestinidad, por las noches, o en cuevas.
Se cree que éste fraile adoptó el nombre de los mártires del siglo III por su valor y méritos, como coincidencia Valentín proviene del latín y significa valiente.


¿Por qué lo hicieron santo?

Cuando las mujeres llegaban a la adolescencia, automáticamente podían ser solicitadas para ser desposadas. Al no haber hombres que las protegieran (siempre andaban en la guerra), ellas invocaban a San Valentín para no ser ultrajadas. Al salir bien libradas del proceso agradecían fervorosamente al Santo por haberles concedido la protección y lo interpretaban como un milagro.



¿Por qué el 14 de febrero?

En el Medievo el calendario marcaba que ése día los pájaros comenzaban a anidar, y a partir de ahí otras especies iniciaban los cortejos.



¿Por qué regalitos de San Valentín?

Cuando los enamorados aceptaban el matrimonio en secreto no había nada que los obligara a cumplir su promesa (ni acuerdo entre familias), entonces durante la ceremonia se entregaban una prenda como garantía de que respetarían el pacto. Los hombres generalmente entregaban una sortija muy artesanal (que elaboraban ellos mismos), y ellas al no tener recursos económicos propios les preparaban un pan dulce (en aquella época un pan dulce era un verdadero lujo).



¿Cuándo entra Cupido?

A Cupido lo relacionaron siglos más tarde. Los románticos y soñadores creían que había duendes, o hadas, o algún tipo de seres alados que los elegían al azar para pertenecer sentimentalmente a alguien; después por razones estrictamente religiosas a ése ser se le dio forma de un pequeño ángel alado, y se le asignó el nombre de Cupido porque el dios del amor de los romanos se llamaba Cupido; a ése mismo dios los griegos le llamaban Eros.



¿Por qué todo rojo?

En la religión católica el rojo significa: la sangre del sacrificio, el amor como causa del sacrificio, la plenitud de la vida terrenal, pasión y entrega. En otras religiones el rojo es un color prohibido por las mismas razones, y por la exaltación que produce.



¿Y la amistad?

En la historia de San Valentín la amistad no tiene nada que ver, no tengo idea de en qué momento las conjuntaron, les prometo que lo investigaré. Pero, me parece lógico que quienes no tenían un amor con quien celebrar, buscaron a un amigo a quien expresar su afecto.



¿Y todo este choro para qué?

Es importante saber el origen de las costumbres que adoptamos (o que nos arrastran).

¡Que la fuerza del amor, y el valor de San Valentín nos acompañen siempre!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Tienes delirio de princesa?



        Los seres humanos por naturaleza deseamos llamar la atención, tener poder y buena posición; quien diga que no, es el hipócrita más necio del planeta. Todos y todas llevamos en el interior un príncipe o una princesa deseosos protagonismo, atenciones y de mimos. Algunos lo llevamos medio oculto y otros somos príncipes y princesas de Clóset.

        Los especialistas recomiendan sacar al príncipe y a la princesa a pasear todos los días para no padecer nungún síndrome.
Para eso los eventos sociales son ideales: recién nacidos nos inician con el bautizo, luego la primera comunión, los XV años, las graduaciones, la boda y el momento culminante es por supuesto ¡el baile de novios! El momento en el que creemos ser la más afortunada por haber encontrado ¡al único! ¡al increíble y maravillosoooo! príncipe azul de nuestros sueños.

       Aunque lo negamos y queremos justificar los hechos, tarde o temprano todos actuamos en el mismo show y cada religión tiene un ritual equivalente. Me divertí mucho escribiendo éste artículo de las de princesas y sus respectivos príncipes, con los que nos condicionaron y que marcaron patrones de conducta. 
¿Alguna vez nuestros padres se imaginarían que estas historias influenciarían el rumbo de toda una vida?



LA BELLA DURMIENTE.- Es la mujer mimada que pasa su vida dormida; despierta solo para darle un beso a su príncipe, y asume que al despertar todo tiene que estar en su lugar y los problemas resueltos. ¡Ah! pero que nadie dude de su inocencia e integridad, si acaso el destino le orille a encontrarse con desconocidos a media noche y en la oscuridad del bosque.


EL.- Hombre valiente que por la vida matando dragones, quitando a las brujas malvadas del camino; que mantiene a su pequeña, inocente e indefensa encerrada en un castillo y durmiendo cómodamente,  mientras él vive toda clase de aventuras.



BLANCA NIEVES.- Ésta mujer no puede convivir con sus congéneres;  se imagina que todas la odian por ser linda y hermosa. Cree que si alguien del sexo femenino se le acerca es porque quiere es eliminarla. Por eso se relacionan sólo con hombres, aunque sean enanos y aduladores; no es raro que se vaya con el primer patán que le de un beso "de verdadero amor" aunque no la haya visto nunca antes.


EL.- Típico oportunista que va por la vida besando y levantando a cuanta mujer dormida o intoxicada encuentre a su paso; hombre que ofrece "rescatar" a la princesa de las garras de la maldad para llevarla aun castillo en el que será feliz lavando y planchando sólo para él.



LA CENICIENTA.- Es la niña buena y sumisa, por lo mismo es anulada o sometida por sus parientes o compañeros de trabajo; se compadece a sí misma y para que los demás también la compadezcan se viste con harapos y usa la puerta de servicio. Cuando se le presenta la oportunidad de brillar no se permite ir más allá de la media noche; luego vive rumiando sus recuerdos con los perros, gatos y ratones, llorando entre los escombros de su vida mientras espera el regreso del galán que la dejó sin zapatos y botada a media escalera después de un "buen baile". 


EL.- Hombre que va de fiesta en fiesta buscando a una mujer que no existe, a todas las chicas que conoce les quiere "probar el zapato"  para ver si es ella su mujer ideal; obvio ninguna "llena" sus espectativas y simplemente se va con la que sigue en la fila. 



LA BELLA DE LA BESTIA.- Pobres de aquellas que se involucran con personas irascibles e intolerantes, convencidas de que con su amor y su dulzura transformarán a un mounstro. Pasarán la vida justificando el mal carácter, las faltas de cortesía y las grocerías de su pareja ante su familia, sus hijos y la sociedad. Vivirán recluídas en "su castillo" hablando con los muebles y los platos: únicos amigos que "su bestia"  le permitirá tener.


EL.- Estos "seres" están convencidos de que los demás estamos obligados a soportar sus patanerías, viven gritando y ofendiendo a todos; cuando alguien los enfrenta, se sientan a llorar y resultan ser la víctima del cuento.



LA SIRENITA.- Pobre niña, nunca estará conforme con lo que es, no bastará lo que tenga, ella simplemente merecerá más; incluso estará dispuesta a empeñar su escencia, endeudar a su familia  e involucrar a sus amigos, todo para complacer sus caprichos.


EL.- Qué mejor compañero para ella, que un hombre que se presenta como el gran solitario, incomprendido, el que tiene todo pero "nadie" ha logrado comprenderlo, ni llenar ese vacío, o quizá porque nadie merece su amor. (Aclaro, el vacío emocional, no el cerebral).



JAZMÍN de Aladino y la Lámpara Maravillosa.- ¿Alguien ha visto esto? Que una mujer se case con un hombre inteligente, atractivo, educado, adinerado y luego de la fiesta, resulta que es un ladrón, un mentiroso y un timador. Caray, cómo duele levantarse de esto. Que verguenza se siente cuando regresas la página y ves que el camino estaba lleno de señales, pero que las ignoraste todas.


EL.- Hábil, seductor, caballeroso y atractivo hombre dispuesto a levantar cualquier teatrito; se las arregla para pintar un panorama adecuado: imagen, carrera, lo que sea para subir de estatus. Es muy larga la lista de talentos que tendría que enlistar y que caracterizan a los estafadores profesionales.




Ya encarrerado el gato, y bien acomodados en el sillón te invito a continuar porque los personajes de los cuentos no se limitan a las parejas.



MULÁN.- La chica que vive enojada porque sus padres deseaban un varón, entonces intenta a toda costa superar las hazañas de los hombres de la familia, y se masculiniza.



WENDY.- Qué peligrosa combinación: niña bonita con delirio de niña buena. La que va por la vida desbordando cuidados, educadora y moralmente responsable de cuanto vago, barbaján y lagañoso encuentra en su camino.



POCAHONTAS.- Es la chica que anda tras los extranjeros, no importa lo corrientes y comunes éstos sean.



ALICIA.- Cuántas mujeres  tienen (¿tenemos?) esa gran habilidad  de inventar historias desacabelladas donde ellas siempre son las protagonistas, las perseguidas, las incomprendidas, las deseadas y shalalá.



LAS HERMANASTRAS
Que espectáculo tan patético es, cuando te toca ver a una familia en la que están dispuestos a destrozar las mejores galas (o la vida) de una hermana, ya sea porque es menor, más inteligente o más atractiva que los demás.


LAS HADAS.- Por supuesto que no pueden faltar ésas señoras regordetas, sonrientes, amables y siempre lindísimas; lindísimas siempre y cuando las obedezcas o las invites... de no ser así, en automático se convierten en brujas malditas y despiadadas.



PETER PAN.- Es el síndrome más famoso y mencionado por los psicólogos actualmente; Peter Pan es el eterno niño que cuando le conviene es mayor, es líder o es capaz, y cuando se aburre o se fatiga vuelve a la comodidad de la dependencia.



EL REY.- Es el respetable hombre maduro que ante la icapacidad de ser un galán, se proyecta con sus hijos jóvenes y  pasa la vida organizando fiestas para que sus príncipes se diviertan, bajo la excusa de que están buscando a la compañera ideal y digna madre de sus nietos.


        Que triste es  la realidad, quizás por eso  inventamos historias y nos ubicamos en mundos de fantasía, de donde sí se pueda escapar, o donde tú tienes el poder de cerrar el libro. 
Algunos de nosotros escribimos para que los demás aprendan con experiencias ajenas; para que no tengan que huír de los hogros o las brujas de la vida real.

Creo que es tiempo ya de escribir nuevas historias. Deseo de todo corazón que en los cuentos del futuro se imponga como requisito que sea muy claro el mensaje. 

Alguien me cuestionó al respecto y lo hago público: mis protagonistas favoritos de los cuentos de hadas, príncipes y princesas, son FIONA Y SHREK; porque no están nada lejanos de la realidad.


Ella algunas veces es, y luce como una princesa, otras es una gorda grotesca;  puede ser dulce, amable y conciliadora. Sabe quien es, y sabe lo que es. Además de que no le importa que su pareja sea un gordo, mal oliente y naco ogro.


Él no tiene la menor intención de mejorar sus modales, de renunciar a su desorden, de lucir como un príncipe. Sabe que ella no es perfecta y aún así la ama.



Enamorarse es muy fácil. “El amor de mi vida” y “mi pareja ideal” son idealizados conceptos románticos.


Lo real y cierto es que el amor se construye día a día y que con el tiempo va cambiando su forma: evoluciona. El matrimonio no sólo es un acto de amor, además es un acto de voluntad.




¡Que la fuerza del amor, la ilusión y la fantasía nos acompañen siempre!

De George Carling

La religión es probablemente el cuento chino jamás contado.
Piensa en esto: La religión realmente ha convencido al mundo de que hay un hombre invisible que vive en el cielo.
Que observa cada cosa que hacemos, cada minuto de cada día.
Y este hombre invisible tiene una lista de diez cosas que no quiere que hagas.
Y si haces alguna de estas diez cosas tiene un lugar especial, lleno de fuego y humo y quemazón y tortura y angustia donde va a enviarte para vivir y sufrir y quemarte y atragantarte y gritar y llorar para siempre hasta el fin de los tiempos… pero te ama.


George Carling

martes, 21 de septiembre de 2010

EL SILENCIO VALE ORO


Una persona llega con su confesor y quiere desahogar  su culpa por haber difamado a un ser cercano; es conciente de que sus injurias causaron un grave daño moral y social, así que para liberarse de la culpa le pide al ministro le imponga una penitencia y  aligerar su peso.
Luego, el confesor le dice que el daño que hizo se va a  reparar siempre y cuando siga sus indicaciones al pie de la letra: “tomarás una almohada llena de plumas, subirás a la montaña y ya en lo alto vaciarás todas las plumas. Luego recogerás las plumas una por una e intentarás hacer la misma almohada con lo que recojas. Cuando logres hacer esto, el daño que hiciste será resarcido”.
El tema de hoy queridos amigos es la confianza, ¿qué es la confianza?,  ¿cuándo la entregamos?, ¿cuándo la perdemos?, ¿en quién la depositamos?
Si nos vamos al término del diccionario es algo muy simple: confianza. Esperanza firme que se tiene en una persona, sinónimo de seguridad; pero si le agregamos lealtad, incondicionalidad, intimidad y tantos más que se podrían incluir en la lista de lo que la confianza es, resulta que la confianza es algo extraordinario y difícil de encontrar, o difícil de ofrecer.
En mi opinión la confianza es de cristal, es decir algo tan fuerte como frágil; una vez que la confianza en alguien se ha perdido no la volverás a recuperar jamás.  
También me gusta comparar los huesos del cuerpo humano con la confianza. Todos sabemos que cuando un hueso del cuerpo se fractura (o se rompe) nunca sana por completo, quizás vuelva a soldar y quede en su lugar, o quizás tenga que intervenir un especialista y en un intento desesperado para que el cuerpo vuelva a funcionar lo repare con una prótesis o técnicas violentas e invasivas,  pero en la memoria celular del cuerpo queda una lesión, una fragilidad, y dicen los sobrevivientes que en la época de frío te invade un dolor intenso y profundo. 
Quién de nosotros no ha sentido un dolor intenso y profundo al descubrir que confió en alguien que no era digno de tal privilegio; cuántas veces nos sentimos traicionados, defraudados y decepcionados luego de que te enteras de que tus  intimidades son la causa de los rumores familiares y entre "amigos".
Como un ejercicio de honestidad debemos confesar que también hemos estado del otro lado, porque alguna vez cometimos  el error de ser indiscretos, de exhibir intimidades ajenas, de ser lo suficientemente cobardes y canallas como para intentar quedar bien hablando de la intimidad de otros.
Lo malo no es cometer un error, lo malo es no dejar de hacerlo y mancillar la intimidad de los demás. La intimida no es lo sexual, no; la intimidad es la vida privada de alguien, la intimida es lo que sólo me compete a mí; el derecho a la intimidad es algo que la ley nos concede por lo tanto la intimidad de una persona es sagrada (o debería serlo).
La sociedad en la que vivimos no ayuda a combatir éste mal hábito y, hacemos del chisme lo cotidiano, usamos la información que tenemos de los demás como una herramienta,  o como una llave para abrir puertas.
Hace unos días comí con un amigo y,  nos tocó ser vecinos de mesa de un grupo de señoras que se reunieron para actualizarse de chismes; hablaron incansablemente de gente que obviamente no estaba presente para dfenderse; me sorprendió ver como se peleaban por tomar la palabra y tirar sobre la mesa los hechos más recientes (fue un espectáculo patético). Y mis amigos hombres no se rían, que ésa actividad no es exclusiva de mujeres, ya que alguna vez también me ha tocado presenciar el mismo espectáculo  con hombres en algún bar. 
Mii conclusión es que lo que mueve a la gente a exponer la intimidad de la gente es la envidia, es el pesar por el bien ajeno lo que muerde las entrañas. Al hablar de los demás lo único que estamos evidenciando es la impotencia que sentimos al no estar en su lugar, al no calzar sus zapatos y  no disfrutar del puesto, la pareja o el éxito envidiados. Nos sentimos tan inferiores a ellos que queremos bajarlos a nuestro nivel y el único medio que tenemos para hacer eso el chisme y la injuria.
La próxima vez que te sientas triste o en la “depre” sé prudente, porque cuando nuestro ánimo está bajo somos vulnerables, y  en ése  momento abrimos el corazón y vaciamos  nuestras intimidades con la primera persona dispuesta a escuchar, algunas veces ni siquiera está dispuesta, sino que le obligamos a escucharnos. Propongo que seamos más prudentes, más cuidadosos con nuestra propia intimidad.
Yo me siento privilegiada de tener  amigos leales y sinceros, lo he comprobado porque al tener la oportunidad de lucirse revelando información de mi intimidad no lo hicieron. Eso es ser de confianza.
Si quieres saber cuán de fiar eres tú, pregúntate lo siguiente: ¿cuántas personas se sienten privilegiadas por contar con tu lealtad, tu discreción y tu afecto?

Si las palabras valen plata, el silencio vale oro. Moshé Ibn Ezra

¡Que la fuerza del amor nos acompañe siempre!

domingo, 8 de agosto de 2010

Los Celos y los Mitos del Amor

Hace unos días retomé un tema que me ocupa porque afecta a la sociedad entera: los celos.

Los celos son el ingrediente básico del machismo, práctica que no es exclusiva de los hombres. La celotipia en sus fases más destructivas es una conducta bastante aceptada y tolerada en nuestra sociedad, bajo el mito de que los “celos son los guardianes del amor”.


Cuando era niña me hicieron creer que al conquistar a un hombre lo tenía que “cuidar” para que no se fuera con otra; a su vez él me tenía que “cuidar” a mí y de esta forma vivir como dos burros amarrados de la cola. También me dijeron que celar era muestra de amor y de interés hacia la persona amada.


Aparentemente aprendí todas las formas posibles de manipulación, chantaje y masoquismo como si hubiera seguido las instrucciones de un manual.


Afortunadamente estamos en una era de adelantos científicos, tecnológicos y psicológicos, y encontré las versiones más actualizadas de mi manual; me quedé verdaderamente sorprendida y avergonzada, (digamos que si hubiera sido un enfermo y yo la médica, el paciente ya estaría muerto).


Es un verdadero esfuerzo el que se tiene que hacer para no manipular a nadie intentando así que se quede a tu lado y viceversa, que nadie tiene el derecho de “amoldarte” a su forma de ser.


Si tu pareja cela a tus amigos es porque sabe que a ellos les confiesas tus sentimientos, emociones y les confías tus secretos, signo de que no te ama y no te respeta. Los celos son un sentimiento que nos mantiene atorados en medio de un muladar emocional, en donde cada movimiento que hacemos nos atasca y enloda aún más.


Contrario al amor, los celos son egoísmo, soberbia, envidia, odio, orgullo, prepotencia y shalalá.


Todos hemos visto a un niño haciendo un berrinche y una gran pataleta para manipular a sus padres; igualmente hemos visto a un niñote, o una niñota haciendo un berrinche y una pataleta para manipular a su pareja.


De la misma manera en la que le decimos al niño que tiene todo el derecho de llorar, gritar, arrastrarse, patalear y revolcarse hasta que se canse y acepte que lo que está pidiendo en ese momento no se le puede dar (o en ningún momento); de esa misma manera le podemos decir al niñote o a la niñota, que tiene todo el derecho del mundo de llorar, gritar, arrastrarse y revolcarse hasta que se canse y, comprenda que en ese momento no se le puede dar lo que está exigiendo (o en ningún momento); que cuando termine de hacer su berrinche y piense con objetividad, entonces será el momento de sentarse a negociar amorosamente.




Con frecuencia me sorprendo pensando en la fantasía de que existe una pareja perfecta para cada individuo.


La pareja será perfecta si no tiene intenciones de cambiar nada en ti; la pareja perfecta será aquella con la que puedas negociar amorosamente, la que respete tu libertad, tu autonomía y haga respetar la suya.


Es un mito el amor incondicional, porque nadie ama incondicionalmente; el amor no es sumisión, es generosidad.


Y como dijo Gabo:
Sólo por que alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

O como digo yo:
El amor no tiene que ser un yugo, si bien podría ser una aureola.






¡Que la fuerza del amor nos acompañe siempre!


Marina Saucedo Mondragón
Escritora, Locutora y Actriz de Doblaje

domingo, 1 de agosto de 2010

Cómo me haces falta...

Hace mucho que no escribo, cuando me preguntan la razón al no encontrar una respuesta, uso entonces una buena excusa que siempre tengo a la mano:



- he estado muy ocupada, tú sabes el trabajo.


No fue posible alargar más ese silencio, y no fue por voluntad propia; escuché un disco con canciones de amor y dolor, que no elegí yo por cierto, cuya letra de las canciones, frases y súplicas al ser amado me obligaron a escarbar con delicadeza dentro de mí hasta encontrar la razón por la cual he estado enmascarando la verdad.




La verdad es que he estado evadiendo la verdad; evitando mi mirada cuando estoy frente al espejo; me visto, me peino y lo más pronto posible me maquillo pues no resisto esa mirada paciente que me cuestiona cada noche y cada mañana esperando una respuesta.


Como ironía, hace unos días un amigo me dijo que soy una mujer muy valiente, por supuesto que mi ego se elevó de momento, pero después no solo volvió a su lugar sino que bajó un nivel cuando comprendí mi confusión: no soy valiente soy una mujer fuerte. Eso sí,  porque he tenido la fortaleza para levantarme una y otra vez; por mantenerme firme y de pie durante batallas despiadadas y sangrientas; he sido fuerte por continuar con el peso de una responsabilidad que no es sólo mía y, por guardar mis lágrimas mientras seco las de mis hermanos y amigos más amados.


Verdaderamente se necesita fortaleza para iniciar una carrera a los 40 años; para cambiar por completo tu ritmo de vida, tu rutina, tus campos de acción; para reconocer y aceptar que aquellos amigos no eran tus amigos.


Pero valor… no tengo, en realidad soy cobarde; tiemblo al pensar que podría volver al mismo lugar del que salí huyendo, quizás por eso salgo corriendo cada vez que me siento agusto con el abrazo de alguien, temo que ese bienestar me haga bajar la guardia.


Podría jurar que hago mi mejor esfuerzo para superar mis miedos, aún así no me atrevo a decir: me gustas; en realidad temo que asuste una explosión de sentimientos y retrocedan, luego entonces quedarme con mi ilusión a medias… no sé si podría soportarlo una vez más.


Sentí ganas de llorar al cantar una canción cuya letra dice: Cómo me haces falta… no por la letra de la canción que de por sí es triste.... es más triste no tener a quién decírselo. Por supuesto que no fue casualidad que precisamente ése disco estaba guardado al final de la colección.

 Es maravilloso cuando alguien tiene valor y declarar su amor, su dolor o su tristeza con una canción, un poema o una historia; una larga caminata inicia con el primer paso, hoy me armé de valor y decidí publicar mis miedos, mis temores y mis anhelos.



Sólo por hoy sé que debo enfrentar mis miedos, ya no puedo renunciar al amor, al placer… a vivir. Sólo por hoy he sido valiente y con valor confieso que descubrí algo más:


Cómo me haces falta…


¡Que la fuerza del valor nos acompañe siempre!

lunes, 19 de julio de 2010

Por qué escriben los poetas

¿Que por qué escriben los poetas?

Será que a los demás nos falta valor para denunciarnos.
Porque basta con respirar el aliento de la persona que te enloquece
para que te olvides de quién eres,
basta con que le mires a los ojos para que te hechice su mirada...
y entonces te haga olvidar de tus principios y tus promesas. 

Que envidia me causa el saber que
los poetas han vivido al máximo todo eso,
tanto que no lo pueden contener en sí,
y algo los obliga a gritarlo, a narrarlo...
a ufanarse de tanto placer con sufrimiento y gozo.

Tienes razón querido amigo, todos deberíamos ser poetas...